Reportaje publicado en el semanario ponceño "La Perla del Sur"
En Puerto Rico, hay municipios que tienes que adentrarte en ellos para descubrir sus bellezas y tesoros ocultos. Juana Díaz te los muestra “desde lejos”. Veamos por qué…Cuando manejas por la autopista Luis A. Ferré y llegas a la estación de peaje de este municipio -ya vengas de Ponce o San Juan- Juana Díaz te recibe con dos colosales accidentes geográficos.
A un lado verás al imponente Cerro Cuevas, que aparenta haber sufrido un colosal deslizamiento de terreno. Nada más lejos de la realidad.En este ahuecado terreno se ubican las canteras Hiram Rivera (ahora cerrada) y las Canarico y ProCan que siguen funcionando. Aquí se extraen materiales de empañetado de alta calidad, carbonato de calcio y se explotaba mármol Botichino, considerado como uno de los diez mejores del mundo.
Al otro lado, verás un cerro calizo impresionantemente cortado y bordeado por el río Jacaguas. Debo decirte que en este conspicuo corte, no intervino la erosión o desgaste que producen los ríos, ni la ingeniería del hombre. Según el doctor José Molinelli Freytes, este es un levantamiento de terreno resultante de un movimiento tectónico. Se le debe llamar correctamente Valle Colgante y es bueno destacar que este tipo de formación geológica es muy rara en el planeta. Lo que pasa, es que le pasamos por el lado y no lo vemos.
Y esto es solo el principio. En adelante verás todo lo que Juana Díaz tiene para ofrecerte en solo 60.64 millas cuadradas, que según mis cálculos equivalen a más o menos a 4 mil cuerdas. Su oferta turística incluye desde ambientes costeros con un malecón y espectaculares vistas del islote de Caja de Muerto, hasta Bosques de Montaña.
Son cinco ríos los que discurren por sus barrios. Estos son el río Cañas, Descalabrado, Guayo, Inabón y Jacaguas. Obviamente con un bosque y cinco ríos en su territorio, sería imperdonable omitir información sobre la existencia de una preciosa caída de agua llamada el Salto de Collores. Esta cascada, tiene una altura aproximada de 45 pies. ¡Una delicia!
A dos millas al norte del pueblo y en el límite territorial con Villalba se encuentra el Embalse Guayabal. Este lago artificial fue construido en el 1914 y según los pescadores del área, aquí hay buena pesca de tilapia y lobinas de gran tamaño. Una parte del Bosque de Toro Negro está en la jurisdicción de Juana Díaz.
Bosque de Piedra
Oye, al tope del Cerro Cuevas -¡sí, el mismo que viste desde de la autopista!- puedes visitar una monumental obra de la naturaleza. Este es el espacio más recóndito del municipio. Desconocido, bello, exótico y raro… El Bosque de Piedra. Explorarlo es sencillamente una experiencia sublime y al mismo tiempo retante. El Bosque de Piedra es un bolsillo de formación caliza -piedra que tiene su origen en el fondo del mar y que emergió hace millones de años- actualmente testigo de intensos procesos de desgaste, que han dado lugar a un exuberante paisaje, de una rica biodiversidad y a su vez depositario de un importante acuífero.
Visitar este rarísimo paraje significa atravesar sinuo-sos y estrechos caminos entre impresionantes piedras de monumental tamaño. En estas imperceptibles veredas cubiertas de maleza, te acompañan árboles como el almácigo, higüero y la palma de lluvia, entre otros. Su nombre se deriva del aspecto que presentan las enormes piedras que proliferan en el lugar y emergen de las entrañas de la tierra. La altura del cerro donde ubica este bosque alcanza los 2,093 pies.
Desde aquí se dominan espectaculares vistas de 360 grados. Por un lado, dominas hasta el Embalse Toa Vaca y por el otro, la costa sur de la isla principal. No te sorprendas, pero aquí mismo en el Cerro Cuevas está ubicada la Cueva Lucero, uno de los más importantes sitios arqueológicos del país. Este recinto cavernícola se considera la Capilla Sixtina del arte rupestre borincano.
De fácil acceso, esta cueva posee tal vez el inventario más abundante de petroglifos y pictografías de todos los sitios arqueológicos encontrados en nuestro archipiélago: 55 petroglifos y 260 las pictografías inventariadas. Además de su importancia arqueológica, en esta cueva se pueden encontrar guavás (arañas cavernícolas) y murciélagos. Aunque de pobre percolación, aquí también se pueden apreciar espeleotemas como estalactitas, estalagmitas y coladas. Desafortunadamente, esta cueva ha sufrido mucho vandalismo y el Estado no ha movido ni un dedo.
¿Estás preparado pa’ lo que viene? Pues todavía no he comenzado…
Para meditar
En Puerto Rico existen muchos lugares de peregrinación religiosa. Todos tienen su mística. Sin embargo, hay tres destinos de peregrinación que sobrecogen al peregrino y al visitante. Esos son los Santuarios Schoenstatt. Hay uno en Cabo Rojo, otro en Hatillo y el que se ubica en el barrio Jacaguas de Juana Díaz. Schoenstatt significa en alemán lugar bello. Así que prepárate para una impresionante vista panorámica de la costa sur. Pero, debes llegar allí con el respeto y con la solemnidad que un lugar santo merece. Usa ropa adecuada. Este es un movimiento de avivamiento de fe que nació Alemania en el 1885 -por eso lo peculiar de su arquitectura- con una misión muy especial: ser un lugar de Alianza y encuentro con Cristo y María, donde los hombres son transformados en santuarios vivos. ¡No te digo más ná! ¡Atúquiti!
Ya en el casco urbano tenemos que echar un vistazo a la Alcaldía y su reloj. Este último fue eje de una simpática polémica entre -nada más y nada menos- el cura y el alcalde.
El Ayuntamiento solicitaba la devolución del reloj que a principios del Siglo 20 estaba ubicado en la torre izquierda de la iglesia, petición que el cura no estaba dispuesto a conceder. Luego de amistosas negociaciones fue devuelto en el 1923. Ahora ubica en la parte superior central de la fachada de la Alcaldía. Según documentos de la administración municipal, el reloj puede ser el más antiguo de Puerto Rico y podría llegar a tener un valor de ¡un millón de dólares! Aunque son muchas, te puedo mencionar otras alcaldías que ostentan un reloj en su fachada. Estas son son las de Ponce, Aguadilla, Gurabo, Comerío y Mayagüez.
Mar de esculturas
Puerto Rico es el país con más monumentos per cápita por milla cuadrada en el mundo. Tengo la fundada sospecha de que no existe otro país con más monumentos en honor al soldado que nosotros. Pero eso no se queda ahí, aquí hay monumentos al jueyero, a santos católicos, gobernadores, alcaldes, presidentes, artistas, a los taínos, al inmigrante, al recogedor de maíz, el cortador de caña y al pescador, entre muchos otros. Hasta tenemos uno en honor a… ¡un mulo!
Bueno, pues otro aspecto interesante de este municipio, es la gran cantidad de monumentos que ha erigido. Hay los suficientes para hacer un recorrido de ellos solamente. Mira esto, en la calle Tomás Carrión Maduro hay una estatua de Luis Lloréns Torres que data del año 1996. También hay uno dedicado al periodista y literario Tomas Carrión Maduro erigido en el 1998.
En la carretera PR-149 hay uno en honor a Luis A. Ferré del año 1996. En el paseo lineal Santo Domingo están los de Ceferino “Cefo” Conde Faría y otro a La Madona. Y en la calle Cruz hay uno al soldado juanadino. Tienes que verlo. Es, bello, único e impresionante.
En Juana Díaz también hay dos monumentos a los Tres Santos Reyes: uno en el casco urbano y otro que te da la bienvenida cuando sales de la autopista y llegas a la PR-149. Todavía me quedan dos monumentos más: el que está dedicado al ex alcalde Carlos Rabassa y otro en honor al Pescador que ubica en la costa.
Bueno llegó el momento que esperabas… Aquí te incluyo un inventario de los restaurantes para que tu aventura gastronómica sea una de intensas probabilidades.
Juana Díaz tiene, ¡24 restaurantes! Chequea: Café del Rey, Barrita Harley, Chez Mademoiselle Coco, Delicia Tropical, El Batey Del Fundador, El Pavochón, El Rancho Golden Gate, Janelly’s Kitchen, La Borinqueña, La Jaquita, La Piña, La Querencia, Magayán Patio, Monte Mar, Nueva Brisa Del Caribe, Nueva China, Popular China, Ranchito (Lechonera), Sabana Llanas, Waldy’s Pizza y Yeyos, el Rincon Borinqueño y el Moroco donde te sirven domplines con habichuela y jamón frito. ¡Ufff!
No quiero despedirme sin mencionarte que aquí también hay un árbol de quenepa que los juanadinos llaman El Campeón, pues según ellos está certificado por el Instituto de Dasonomía Tropical como el más antiguo de su género. Puedes encontrarlo en la PR-14 intersección con la PR-551.
Ahora sal, móntate en tu carro y sal a conocer a Juana Díaz, una ciudad estratégica y de belleza increíble. ¡Atúquiti!